Por mucho tiempo el turismo vacacional se encuentra controlado por el pensamiento netamente económico y las investigaciones sociológicas. En esta página web se mantiene una visión más balanceada: los turistas mismos y el encuentro con su destino vacacional. Los turistas toman lo que se les ofrecen y lo usan para sus propios propósitos; son precisamente estos propósitos los que nos interesan y más que 25 artículos en esta página web tratan de eso: el turismo de los turistas. Agregué un artículo nuevo sobre "el cambio climático" dentro del rubro "Turismo" (julio 2020).

En febrero 2020 agregué un artículo nuevo en el rubro "Turismo" con el título "La Fenomenologia y el Turismo".

Sostenibilidad y el estilo de vida de turistas

Todos los derechos son del autor Marinus C. Gisolf. Se prohíbe la reproducción total o parcial sin mención de la fuente.

 

Los Perfiles de los Turistas

  1. Introducción

 El objectivo del presente artículo es llegar a un mejor entendimiento del comportamiento de turistas en ambientes ajenos y dicho estudio es de interés directo para el sector turístico en general y las agencias de viajes específicamente. En este artículo se explica que con las actividades turísticas no se trata de lo que un destino vacacional puede ofrecer ni tampoco de lo que los turistas exigen de un destino, sino se trata de aquellas cosas del destino que pueden servir a cada tipo de turista correspondiente. Durante décadas se han tratado de establecer diferentes tipos de clasificaciones de estos “tipos” de turistas a base de métodos científicos y por razones de mercadeo entre otros. Primero presentamos un resumen de las corrientes más importantes en las investigaciones sobre los perfiles turísticos y su uso en la práctica para luego proponer un modelo que nos ayude a identificar los objectivos de los turistas y como emparejarlos con lo que el destino ofrece.

  1. Los tipos de Atracciones y los tipos de Turistas

 El turismo representa un encuentro entre turistas por un lado y su destino vacacional por otro. Es esta relación específica entre ambas partes lo que nos interesa. En este encuentro los turistas usan todos sus sentidos para ganar experiencias y los objetos o identidades de los cuales derivan este insumo sensorial se llaman “las fuentes de impacto” (q52). En forma similar se usan también los términos “objetos viajados” (q110) o “pistas experimentales” (q169, q221, q66). Puede parecer que todos los turistas se ven iguales con su ropa llamativa, bolsas de lujo, cámaras fotográficas y gorros raros, sin embargo cada uno de ellos vive sus vacaciones en forma diferente. Cuando los turistas entran su destino vacacional los objetos y identidas locales, tanto socio-culturales como ambientales, devienen un significado que es atribuido por los turistas y en ese mismo instante estas identidades se convierten en fuentes de impacto turísticas. En otras palabras los turistas atribuyen un valor a la fuente de impacto encontrada por medio de un proceso de asociación, reconocimiento, comparación o imaginación entre otros. La cuestión cómo podemos diferenciar estos valores atribuidos por los turistas nos conduce a un inventario de reacciones de turistas frente a las fuentes de impacto turísticas, o sea nos lleva a los resultados del procesamiento interno de lo que sus sentidos han captado (q52): el turismo entonces trata de todo lo que sirve en un destino para cada tipo de turista con un fuerte énfasis en el binomio turista-destino como parte nuclear de la actividad turística.

Sería erróneo describir el encuentro entre destino y turistas meramente como un modelo de estímulo y reacción. Una vez que interpretemos este encuentro como una convergencia de emociones con actividades y a la vez como un proceso existencialmente auténtico de interacciones que conduce a experiencias para ambas partes del encuentro (q163), estaremos en una posición de alcanzar un entendimiento mucho más amplio del fenómeno llamado turismo.

 Las fuentes de impacto mismas pueden ser clasificadas, entre otros, en base a su valor económico. Los destinos turísticos contienen servicios turísticos, tales como hoteles o restaurantes, además las atracciones turísticas que consisten de una atracción mayor que es emblemática para el destino y representa su carta principal para atraer turistas, y las atracciones secundarias aprovechandose de la presencia de turistas. La primera se llama la fuente principal de impacto y las segundas las fuentes secundarias (q52). Para el uso de las atracciones que se han desarrollado específicamente para los turistas, ellos tienen que pagar, en otras palabras estas fuentes representan un valor económico y son pendientes de los mercados.

Luego se encuentra el ambiente general de un lugar con su vida cotidiana y sus raíces culturales que existe de cualquier manera con o sin la presencia de turistas. El destino comparte estas fuentes de impacto o pistas experimentales con los turistas y entonces se llaman las fuentes de impacto compartidas (q52) y personifican los ingredientes básicos de un destino (turístico). Una de las características notable es, que los turistas no pagan por su uso, lo que significa que estas fuentes de impacto no representan ningun valor económico directo para el turismo. En la mayoria de los casos la gente local no recibe una renumeración por la presencia de turistas en su vecindario, menos de alguna actividad adicional como la venta de souvenirs o por medio de una infraestructura mejorada, por ejemplo. Debe quedar claro que las atracciones turísticas principales y secundarias forman expresiones de la cultura local, pero no representan su esencia. Es una observación importante, porque está opuesta a las técnicas de mercadeo que persiguen la linea de pensamiento meramente económica, donde el mercadeo se limita a las fuentes de impacto que representan un valor económico, mientras los paisajes impresionantes, las pictorescas iglesias o la vestimenta colorida de la gente local son utilizados como fondo para la promoción de las atracciones turísticas (q225). En el mercadeo lo que vale para la población local – su vida cotidiana y su ambiente – se colocan entre los bastidores (q222) para crear la oportunidad para turistas gastar dinero.

Retomando el tema del encuentro donde los turistas convierten identidades locales en fuentes de impacto – las cuales pueden ser ignoradas o vividas intensamente – la clasificación de turistas y sus gustos nos pone un interrogante adicional: cualquier tipología puede ser aplicada para diferentes propósitos, los cuales requiren diferentes acercamientos y desarrollo. Pronosticar el estilo de vacaciones o el tipo de destino para cada turista sería una buena motivación para este tipo de clasificaciones, mientras una tipología de turistas también puede servir para el diseño de atracciones turísticas; además hay un interés directo del sector de mercadeo para poder alcanzar un público específico. Parece que el asunto de predecir las preferencias vacacionales de los turistas ha recibido la mayor parte del interés académico y sus investigaciones conduciendo en la práctica a un acercamiento más práctico de las investigaciones científicas.

Primero se analizan las dos lineas más influyentes para poder predecir la escogencia de destinos y tipos de vacaciones para luego concentrarse en acercamientos más teoréticos que son más aptos para el sector de mercadeo.

 2A. Los enfoques prácticos

 Existe un amplio acuerdo que las tipologías de turistas conciernen una escala linear donde ambos extremos representan un porcentaje bajo de turistas, mientras en el centro se encuentra la mayoría de ellos. En el año 1972 Stanley Plog (q219) desarrolló un modelo denominado cognitivo-normativo que proponía un perfil psicográfico. Según este perfil, las personas pueden situarse en un contínuo que sigue la distribución de la curva poblacional normal y en cuyos extremos podemos hallar a los individuos (y a los viajeros):

 Los alocéntricos les atrae el riesgo y lo nuevo; son aventureros y seguros de sí mismos. Prefieren destinos remotos, novedosos y poco “turísticos” y realizan sus propios planes de viaje. Pueden llegar a practicar deportes de riesgo. Tienen un gran interés en la cultura local y los estilos de vida de su población. El trabajo comunitario es una opción seria y además tienen una preocupación con la salud mental propia.

 Los psicocéntricos: son poco aventureros e inseguros y prefieren los destinos vacacionales familiares, social y culturalmente parecidos al suyo. Viajan con paquetes turísticos organizados y demuestran una preocupación abierta por lo físico: el bienestar, la salud, los spa, baños de sol o cirurgía estética, por ejemplo. Demuestran poco interés en la población local o su cultura.

 Los mesocéntricos: estan entre esos dos extremos y buscan equilibrio – con muchos grados intermedios – entre novedad y lo habitual.

Los conceptos de este acercamiento se puede apreciar en el gráfico 1 al final de este artículo.

En la revisión más actual de su trabajo, Plog refuerza la existencia de la dimensión dual de los turistas, situándola en un continuo llamado ‘grado de aventura’ (“venturesomeness”), que ha demostrado tener más capacidad predictiva. Se distinguen seis categorias: ‘traditionals’ (los tradicionales) – ‘sightseers’ (los excursionistas) – ‘journeyers’ (los de viajes cortos) – ‘voyagers’ (los viajeros) – ‘pioneers’ (los pioneros) – ‘venturers’ (los aventureros) (q81). Plog hizo muchos cambios durante todo estos años en sus modelos y la utilidad del concepto sigue estando vigente a pesar que está basada completamente en los estilos de vida occidentales – específicamente de los EEUU. Las últimas versiones del modelo de Plog pueden ser consultadas en: (http://besttripchoices.com/travel-personalities/quiz/).

 Siempre tiene que tomarse en cuenta que la mayoría de los turistas se encuentran en la parte media del contínuo. En la práctica significa que las diferencias entre turistas a ambos lados del centro son pequeñas y por lo tanto son difíciles de medir. Más bien, dentro de una sociedad amoldada por efectos globalizadores estas diferencias pueden quedar invisibles. El modelo de Plog, entonces, puede ser útil para ciertos países como en el caso de los EEUU, pero en otros continentes su uso parece ser limitado. Más que todo los perfiles psicográficos tratan de predicir la selección de sus destinos vacacionales que hacen los turistas, sin embargo su aplicación para el diseño de atracciones turísticas por ejemplo no queda claro.

 Desde el año 1982 Pearce (q156) publicó una serie de propuestas sobre el concepto del papel del turista en relación con el rol de los viajeros en general, basado en gran parte en los factores motivadores que impulsan al turista. Pearce (1982) considera más provechoso, en lugar de definir el comportamiento turístico, plantear un criterio de evaluación taxonómica de los roles propiamente turísticos que le permita diferenciarlos de otro tipo de roles no turísticos, aunque también asociados a los viajes. En 1987 publicó (q223) un artículo en el cual distinguió cinco conceptos básicos de viajes: Viaje ambiental – Viaje de alto contacto – Viaje espiritual – Viaje por placer – Viaje explorador. Es una propuesta en donde la subjetividad se converierte en un modelo formal basado en la suposición que existen roles típicos de turista que se distinguen de otros modelos de comportamiento viajero. Se trata entonces de un método de predicir el comportamiento de los turistas y su impacto en el destino vacacional. Una crítica abierta sobre las propuestas de Pearce es, que desde el siglo 21 la Organización Mundial de Turismo ha ampliado mucho la definición de lo que es un turista, por lo cual hoy en día la relación viajero-turista es visto de otra perspectiva, socavando las premisas de Pearce.

 Los dos acercamientos presentados aquí (Plog y Pearce) que describen alguna tipología han sido desarrollados con un uso práctico en mente. En seguida veremos dos ejemplos de un acercamiento netamente científico para desarrollar una teoria de tipologías de turistas. El primero está basado en la socio-psycología, mientras el segundo está apuntadado en la psycología directa.

 2B. Los enfoques teóricos

 Eric Cohen (q30) sigue una linea de razonamiento fenomenológico procediendo de la medida que los turistas se alejan de su orientación de la vida cotidiana y enfoquen en el Otro y el Desconocido (q69). La experiencia turística es un trenzado variado entre la enajenación de la vida cotidiana y el anhelo de un lugar diferente. El grado en que se inclina a separarse del mundo familiar (centro-aquí) y se ata a un mundo ajeno (centro-allá) puede variar significamente y resulta en un continuo de experiencias (q159). Los fondos de las necesidades y motivos para viajar son muy distintos entre los turistas potenciales, lo que demuestra la importancia del concepto de la distancia mental en el turismo, más que la distancia real. Basado en las cinco orientaciones propuestas por Cohen, Elands y Lengkeek (q159) diseñaron una serie de cinco modos de experiencia como parte de un estudio cuantitativo de personas que les gusta acampar en áreas naturales, en un continuo desde el modo de entretenimiento en donde las personas salen de su ambiente cotidiano buscando entretenerse más que todo, hasta el modo de la dedicación, donde la enajanación de la vida cotidiana es tan fuerte que el turista va en busqueda de una realidad distinta en otro lugar. Estos cambios de modos u orientaciones pueden ser relacionados con otros dos términos frequentemente usados: los motivos para viajar basados en el escape y la busqueda respectivamente (q35, q68, q69). Algunos turistas se aferran a su ambiente habitual, mientras otros se abren a ambientes socio-culturales diferentes. Elands y Lengkeek (q159) tratan de entender esta propensión de quedarse cerca o de moverse más lejos de lo habitual como una predisposición que influencia las experiencias en situaciones turísticas tanto inmediatas como retrospectivas. Las tipologías de estas interpretaciones subjetivas y experiencias pueden ser resumidas en la siguiente manera:

 Tabla 1: Characterísticas claves por modo de experiencia – adaptada de Elands y Lengkeek (q159) con algunas adiciones hechas por Marinus Gisolf

Modo: Entretenimiento Cambio Interés Extasis Dedicación
Distancia Subjetiva Cerca Yendo desde Yendo hacia Muy lejos Sumergir
Tiempo Subjetivo Intervalo corto Otro sentido del tiempo El más tiempo que se puede Sin planificación Permanente
Espacio Familiar, symbólico y físico Otro lugar Vistas, Mirada típica, Liminal Radicalmente diferente, alto nivel de liminalidad El mundo entre bastones
Sociabilidad Grupos sociales familiares Liberarse del ambiente cotidiano Narraciones Abierto a conocer lo Desconocido Otredad auténtica
Fuentes de Impacto Fuentes de Impacto prinicpales Fuentes de impacto principales y secundarios Pistas de experiencias en general Fuentes de impacto compartidas La vida local
Expectativas Específicas – orientadas al físico Bien documentadas Mixtas Amplias Lo desconocid

Ahora se puede hacer un vínculo entre los modos turísticos con algunos de los rasgos más comunes de los turistas, tales como las necesidades, expectativas y la liminalidad.

      1. La orientación del entretenimiento: la narración y metáforas son bien establecidas y no causan ninguna tensión con la realidad cotidiana. Los turistas quieren ser entretenidos y no se desvian de sus roles sociales tradicionales.

      2. La segunda orientación – la del cambio – se refiere a una real diferencia entre la vida cotidiana y la necesidad de un distanciamiento de la misma. Una de las metáforas usadas es de “recargar las baterías”. Existe una busqueda verdadera a lo desconocido y los turistas se estan distanciando conscientemente de su ambiente social cotidiano. Sin embargo no se desvian (todavia) de los caminos trillados.

      3. La orientación de interés específico se refiere a implicaciones mucho más fuertes de narraciones y compariciones. Lo Desconocido debe ser experimentado y la ruptura con la sociedad propia es completa y conscientemente se entra a las zonas liminales. Las metáforas tratan de lo místico y de que existe más en este mundo de lo que podemos entender. Lo salvaje se simbolza con los famosos cinco tipos de animales más grandes en el mundo y la naturaleza es representada por los volcanes y los bosques tropicales densos.

      4. La cuarta orientación es netamente experimental y dirigida al Yo. Los turistas se sumergen en su ambiente vacacional en búsqueda de nuevos valores y experiencias. Se buscan conscientemente la liminalidad, mientras el acto de experimentar es de tipo existencialista. Las metáforas usadas se refieren a creencias religiosas, el éxtasis y el asombro. El turista está dispuesto de vivir una transformación personal.

      5. La última orientación es existencialista y las motivaciones se refieren directamente al yo. La liminalidad se vive plenamente y el turista puede considerar de pasar el umbral hacia el lado del destino para entrar a su ambiente socio-cultural y para quedarse permanentemente. Las metáforas se refieren al papel de la naturaleza en el planeta, su inmensidad y su intocabilidad. Las experiencias religiosas también se pueden relatar en esta orientación.

Al concentrarse en un método socio-psycológico se convierte en una ventaja, cuando se aplica esta tipología a una serie de ambientes culturales diferentes o una gran variedad de nacionalidades. Cuando se diseñan atracciones turísticas nuevas es de vital importancia que se evalue el encuentro entre el turista y su destino túristico y hasta qué punto un destino quiere recibir turistas dentro de su mundo. En este sentido el manejo de lugares y espacios es clave, como se explicará más adelante.

 Por otro lado J. Gnoth (q163) aplica un razonamiento netamente psycológico para desarrollar el denominado Modelo de Experiencias Turísticas (MET – ‘Tourism Experience Model TEM’). Primero que todo el MET busca a entender el proceso del experimentar mismo como precursor a las experiencias. Es un enfoque importante cuando se considera por un lado el papel y el deseo del turista para tener experiencias, y por otro lado la naturaleza única de los destinos involucrados. Gnoth y Matteucci (q163) explican que el experimentar no solamente depende de la forma que la mente percibe una actividad en la cual está involucrada al momento de interacción con el ambiente, sino también de lo que el destino provee en términos de fuentes de impactos. La mente del turista se entera de su destino vacacional en dos marcadas modalidades: la mente aplica las normas, estándares y expectativas perceptuales de una persona cuya percepción busca la alineación de roles conocidos, o más bien su mente está orientada humanisticamente y busca la convergencia espontánea de emociones y situaciones que reflejan la existencia individual. En este sentido existe un cierto grado de acuerdo con la vision de Cohen/Lengkeek con respecto al grado de separación del ambiente habitual.

Describiendo los procesos interrelacionados por los cuales las personas adquieren, cambian y adaptan conocimiento y habilidades como una función de su estar en el mundo, se puede empezar a apreciar como el turista estructura y percibe su destino vacacional (q163). El MET se basa en dos contínuos: el eje de actividades (desde consolidado y auto-dirigido hasta exploratorio y dirigido al otro) y el otro eje de conciencia (desde autenticidad de roles hasta autenticidad existencial). Los dos ejes muestran cuatro áreas traslapandose: buscador egoista de placeres, re-descubridor, buscador de conocimiento y holista.

Traducción: Being – ser / Becoming – transformarse / activity axis – eje de actividades / consciousness axis – eje de conciencia / Human Being – ser humano / Person – persona / Re-discoverer – redecubridor / Egoistic Pleasure seeker – buscador egoista de placeres / Knowledge seeker – buscador de conocimiento / Holist – holista / Consolidating. Recreational, repetitive, self-directed – Consolidándose, recreación, repetición, auto-dirigido / existential authenticity – autenticidad existencial / Exploratoy, extending, other-directed – Exploratorio, extensión, dirigido al otro / Role authenticity – autenticidad de roles

El buscador egoista de placeres: el turista experimenta sentimientos y resultados ya conocidos y entonces puede predecir lo que los ambientes más o menos nuevos puedan producir; adicionalmente varia la intensidad de las experiencias esperadas a través de sus selecciones y decisiones.

Redescubridor: el turista empieza a redescubrir a sí mismo cuando busca aplicar una esfuerza para re-establecer destrezas y habilidades que tenía.

El buscador de conocimiento: buscando novedades alarga más allá de la satisfacción propia cuando se vuelve exploratorio y la mente se abre a esta búsqueda.

El holista: cuando el comportamiento exploratorio se convierte espontaneamente en algo de juego y de experimento buscando una convergencia entre existencia y emociones, la actividad turística se vuelve creativa y holística mientras los momentos se viven como ‘Gestalt‘ – como un conjunto y no como detalles experimentados separadamente.

 Una dimensión adicional a la consciencia y la actividad entonces es el destino mismo como el espacio físico y mental que se convierte en un lugar relacional cuando el turista interactua con el. Puede revelar los tipos de agentes que el destino asume en dicha interacción (q163) y es precisamente este punto que nos conduce al interrogante como se pueden distinguir los diferentes tipos de intervenciones dentro de un destino.

 3. Las tipologías de los destinos

 Las cuatro tipologías mencionadas – Plog, Pearce, Cohen/Lengkeek y Gnoth – son solamente algunos de los muchos intentos de marcar en una u otra forma el comportamiento del turista antes de sus vacaciones o ‘en situ’, con el fin de diseñar una escala de estilo de vida de turistas. El próximo paso concierne la forma en que las fuentes de impacto correspondientes pueden ser clasificadas para que sincronizen con los modos de experiencia de los turistas y su estilo de vida.Hasta ahora hemos mencionado una caracterización específica, las fuentes de impacto: las principales y secondariasrepresentando valor económico directo, y las fuentes compartidas e incidentales que los turistas gozan libremente sin costo alguno. Hay otras formas para distinguir las pistas para experiencias. La estructura de la experiencia está basada en la interacción de turistas con lugares, gente y objetos. Sin embargo lo que se considera un lugar en el destino normalmente representa un espacio desconocido para los turistas. Es justo esta relación entre lugares y espacios en un destino vacacional que moldea el encuentro y sus actividades turísticas como resultado. Un lugar implica un espacio y cada hogar es un lugar en el espacio. Un lugar requiere de una intervención humana; es algo que puede tomar mucho tiempo para conocer y más que todo en el caso del hogar (q165). La noción de lugar alcanza más allá de materia física y transciende las calidades tangibles, tales como el tamaño, las proporciones o características (q173). Un lugar es lo que la gente hace con un espacio por medio de su apego emocional y la interacción. Tuan (q171) caracterizó los lugares como “espacios humanizados”, preguntándose cómo la gente los entendió y reconoció y cómo los lugares transmiten un significado a la gente.

En términos prácticos significa que el dormitorio de uno es un lugar íntimo, mientras una habitación hotelera es simplemente un espacio para dormir. Es una observación importante, porque las dos habitaciones tienen infraestructuras similares y comparten la intencionalidad, sin embargo la primera contiene un mundo de emociones e impresiones de experiencias obtenidas durante un largo período de tiempo, lo que no se puede decir del cuarto hotelero como escenario para algunas noches solamente sin dejar ningun apego emocional. El ejemplo se torna ya más interesante cuando pensamos de los llamados “home stays”, donde el turista pasa algunas noches en casas privadas, cuyos dormitorios obviamente son lugares íntimos para los dueños, pero espacios ajenos para lo turistas: una oportunidad para entrometerse en la vida local privada.

Para la gente local su ambiente habitual se relaciona directamente a lugares, lo que convierte el encuentro entre turistas moviendose en espacios desconocidos y su destino vacacional lleno de “lugareños” en un entrelazamiento complicado de los conceptos espacio/lugar (q222).

Tanto los espacios como los lugares pueden ser convertidos en fuentes de impacto para turistas, pero cada una de ellas puede ser atribuida a funciones diferentes en el turismo. Si se puede definir un lugar como relacional, histórico y relacionado a una identidad, entonces el espacio que no se puede definir así se puede llamar un no-lugar (q166). Las cadenas internacionales de hoteles, aeropuertos o los ‘shopping malls’ son algunos ejemplos. Las atracciones turísticas principales son desarrolladas para turistas especificamente y representan espacios exclusivamente para ellos, lo que significa que la gente local que visita una de estas atracciónes puede sentir también que es un espacio ajeno a pesar que antes lo conocía como un lugar común. Puede ser que los turistas traten de convertir estos espacios en lugares para ellos mismos, pero en cualquier forma siguen estando entre turistas (q222). Diferente es el caso cuando los turistas se entremezclan con la población local dentro de un ambiente local. El encuentro del turista con su destino abre un panorama amplio para su esfuerzo de convertir espacios en lugares reconocibles dependiendo de su disposición personal y si quiere quedarse cerca o moverse más lejano de lo cotidiano y habitual. En estos espacios mixtos normalmente los turistas son consumidores sin ser clientes – o sea no pagan por estar allí. No solamente los turistas y los lugareños se mezclan en estos espacios, pero tambien puede ser el caso en lugares públicos. La audiencia en una sala de conciertos son todos oyentes independiente de que si son turistas o gente local. Finalmente, existen lugares con caraterísticas diferentes: lo que se llama la vida local “entre bastidores” y se trata de lugares vividos por definición. Para los turistas son difíciles de penetrar, aunque hay ejemplos, como es el caso con trabajos voluntarios o el caso de los mochileros.

Hasta ahora se han mencionado 5 zonas de contacto entre destino vacacional y los turistas: los no-lugares, los espacios turísticos, los espacios mixtos, los lugares mixtos y los lugares netamente locales. El análisis del papel de los espacios y lugares dentro de la actividad turística en un destino vacacional por un lado y los factores socio-económicos de posibles fuentes de impacto por el otro puede ser apreciado en forma resumida en la tabla 1.

Tabla 1: La distribución de Espacios / Lugares entre las fuentes de impacto turísitcas (tabla preparada por el autor)

Fuentes Principales Fuentes Secundarias Iniciativas locales Fuentes compartidas Vida local
No-Lugares Resort de playa, cadenas intern. de hoteles, mega-atracciones turísticas Mega-centros comerciales (“malls”)
Espacios turísticos Atracciones grandes, playas famosas Museos, atracciones menores (rafting etc.), tiendas de souvenir Festivales, exposiciones al aire libre etc.
Espacios mixtos Sitios Religiosos Playas,atracciones típicas locales, Plazas urbanas etc.Parques famosos Festivales, ferias Paisajes, grandes tiendas, salas de conciertos,plazas famosas, iglesias/templos
Lugares mixtos Restaurantes locales, discotecas Turismo rural comunitario, iniciativas turísticas, festivales locales Tiendas locales, teatros etc.Vida en la calle, mercados Home stays”
Vida local Vida en la calle y vecindarios Hogares

 Retomando el hilo de los modos y formas de experimentar aquí presentados, se puede diseñar una figura que sirve como un marco generalizado mostrando lo que puede servir en un destino para cada tipo de turistas. En la Figura 1 el eje horizontal demuestra los distintos modos de experimentar como es propuesto por Elands y Lengkeek (q159), en donde se han agregado los visitantes y la gente que representa viajeros y turistas al mismo tiempo, mientras el eje vertical demuestra las fuentes de impacto socio-económicas.

 Las diferentes áreas que representan las relaciones entre espacios y lugares se han marcado dentro de la Figura 1. Se trata de un modelo teórico indicando el grado de uso que hacen los turistas de las varias atracciones turísticas dependiendo del grado de enajenación de su propio ambiente habitual y además del nivel de busqueda por experiencias alternativas; una figura similar se puede diseñar con la aplicación del MET (q163).

Lo ancho de cada columna (modo de experimentar) no se refiere a números absolutos de turistas. Este tipo de cifras no existen, porque la distribución es arbitraria. Existen muchos visitantes y visitantes/turistas, pero si exceden a los turistas reales es dudoso y es diferente para cada destino. La figura 1 nos ayuda a identificar y clasificar todas las fuentes de impacto en un destino, específicamente aquellas que no representan un valor económio directo para el turismo y además brinda indicaciones para cual orientación de la experiencia turística esas fuentes de impactos prodrían servir. El modelo será diferente para cada destino, a pesar de que en términos generales existen muchas similitudes.

Un ejemplo del funcionamiento de este modelo teórico será el caso de un turista que es identificado – por medio de cuestionarios o entrevistas – como un turista entre los modos de “cambio” e “interés” del espectro elaborado por Elands y Lengkeek (q159) o entre el re-descubridor y holista del MET (q163). Usando la Figura 1 este turista tratará de evitar los no-lugares y usará los espacios turísticos esporadicamente. Ya son indicadores claros para turoperadores y agencias de viajes en el diseño de sus vacaciones. En el ejemplo la Figura 1 nos dice que el contacto directo con la población local es de importancia, así como todo que es compartido con ella. Este turista podría estar interesado en moverse en zonas que forman parte de la vida cotidiana de los lugareños. La selección de hospedaje se dirige a los hoteles de pequeña escala tipo ‘lodge’ con una atmósfera acogedora y relaciones informales. Además este tipo de turista le gusta tomar sus propias iniciativas, lo que indica que unas vacaciones a base de un carro alquilado y con un programa flexible son lo más recomendable.

  1. Observaciones finales

Lo que se llama popularmente los perfiles turísticos o escalas de los estilos de vida de los turistas y el interés existente en sus tipologías por razones de mercadeo deben ser utilizados con cierta precaución. Un perfil aislado de un turista sin contexto no existe. Los perfiles, sus tipologías o caraterísticas personales son todos conceptos relativos y sumamente subjetivos. Con esta observación en mente, el presente artículo propuso dos argumentos principales: el primero es que no se puede separar el experimentar del turista de su destino vacacional, mientras el segundo argumento se refiere a los diferentes usos que se puede dar a los datos generados por las tipologías generadas.

El primer argumento no puede ser reiterado suficientemente: con las actividades turísticas no se trata de lo que un destino vacacional ofrece, ni lo que los turistas piden del destino, sino que se trata de lo que un destino puede ofrecer a cada tipo de turista. El destino representa el espacio físico y mental que se convierte en un lugar relacional del momento que el turista interactua con el. El involucramiento del turista depende de su propia disposición, la cual puede ser identificada en base a rastros socio-psycológicos o netamente psycológicos, como se explicó anteriormente.

El segundo argumento refiere al propósito de las tipologías que se han desarrollado, lo que puede involucrar campañas publicitarias para atracciones turísticas específicas o el desarrollo de atracciones dentro de un destino, para mencionar solamente dos ejemplos. Los datos generados de los perfiles turísticos pueden ser utilizados para ayudar a predecir el comportamiento de un turista en un ambiente (turístico) específico, su selección de tipo de vacaciones o destino y además sus formas de experimentar.

 Sin embargo, hay más factores en juego, más que todo los que se llaman los factores externos. Un clima malo, problemas financieros, un robo, tormentas o accidentes son todos factores afectando directamente la experiencia turística y a su comportamiento subsiguiente. Los factores externos pueden influenciar la selección del destino de sus vacaciones por razones de ciertos acontecimientos publicados en los medios de prensa o una vez llegado al destino vacacional, los factores externos pueden influenciar el comportamiento causados por acontecimientos locales. Lo que interfiere en los patrones de comportamiento según los diferentes modos y orientaciones de experimentar de los turistas es la forma y grado en que el turista reacciona a factores externos y que dependen también hasta qué punto un turista sigue la lógica acostumbrada de su ambiente habitual o busca soluciones propias novedosas a los problemas que enfrenta. Hasta el momento hay pocas investigaciones hechas en torno del tema de cómo los turistas reaccionan a factores externos negativos y hasta que punto coinciden con las orientaciones o modos de experimentar.

Adicionalmente hay factores externos de índole completamente diferente. Existe la práctica entre los turistas del siglo 21 para dedicarse a lo que se llama popularmente el “zapping turístico” con el fin de mezclar diferentes tipos de vacaciones. Las vacaciones no representan un estilo uniforme, sino al turista le gusta un par de días en un centro-spa de bienestar, luego unas aventuras físicas fuertes como el ‘rafting’, después busca algunas actividades culturales y adicionalmente trabaja en el propio ego por medio de un curso corto de Reiki, por ejemplo. Obviamente los últimos días se gastan en las playas – a menudo en hoteles de lujo (q150). En este caso la Figura 1 ayuda a seleccionar y combinar los diferentes áreas de fuentes de impacto. Para la influencia de efectos globalizadores la práctica de combinar diferente tipos de fuentes de impacto y tipos de destinos parece haber ganado más popularidad en los últimos años y significa un rompimiento con los esquemas de los modos de experimentar analizado anteriormente.

Para un destino vacacional parece ser útil emparejar perfiles de turistas con ciertas atracciones turísticas, primero que todo por razones de mercadeo y luego por la posibilidad de arreglar ciertos aspectos infraestructurales de acuerdo con lo que se supone que los turistas esperan. La Figura 1 trata exactamente de eso. Dentro del destino establecer un inventario de las atracciones de acuerdo con las características que se pueden armonizar con características socio-psycológicas similares en turistas es un ejercicio vital para poder entender de que se trata el encuentro entre destino y turista. Luego este inventario puede ser comparado con la imagen del destino y su “brand” y al mismo tiempo ayuda a los operadores y agencias de viaje a clasificar las fuentes de impacto en un destino de acuerdo con los diferentes segmentos de mercado, que luego se relaciona con los tipos de turistas.

 Una observación final. Desde el principio del siglo 21 la mayor parte de los turistas occidentales tanto como asiáticos viajan con aparatos electrónicos sofisticados de comunicación y de páginas sociales, lo que puede intervenir con el sentido de alejarse mentalmente del ambiente del hogar. Es dificil para una persona olvidarse del ambiente del país de residencia durante las vacaciones, cuando está continuamente en comunicación directa y las consecuencias para el comportamiento de los turistas bajo estas condiciones todavia no se han investigado a fondo. ¡Puede ser que dentro de unos años tengo que reescribir este artículo completamente!

 

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