Por mucho tiempo el turismo vacacional se encuentra controlado por el pensamiento netamente económico y las investigaciones sociológicas. En esta página web se mantiene una visión más balanceada que está enfocada en lo que es el núcleo de la actividad turística: los turistas mismos y el encuentro con su destino vacacional. Los turistas son las únicas personas que pueden vivir estas experiencias: ni la “sociedad” ni la “industria” turística pueden hacer eso. Los turistas toman lo que se les ofrecen y lo usan para sus propios propósitos; son precisamente estos propósitos los que nos interesan y más que 25 artículos en esta página web tratan de eso: el turismo de los turistas.

Autenticidad

Todos los derechos son del autor Marinus C. Gisolf. Se prohíbe la reproducción total o parcial sin mención de la fuente.

Autenticidad y Turistas

Muchos viajeros y ciertamente todos los turistas están muy interesados en encontrar cosas y fenómenos en sus destinos que son auténticos de esa área. Incluso podemos considerar esto como una de las condiciones básicas de las vacaciones, porque el turista se encuentra en un área que es diferente del entorno de su hogar y quiere experimentar cosas que son típicas de ese lugar.

La búsqueda de algo diferente o algo distinto puede incluso llegar al nivel de sueños o imágenes imaginarias. La autenticidad puede evocar imágenes de gente honesta, trabajando la tierra honestamente para producir productos honestos hecho por ellos mismos. Dentro de esta imagen no hay cabida para reactores nucleares, huelgas o presas en las carreteras. El turista busca por este punto específico donde se puede encontrar la alianza entre el presente y el pasado. Cuando conectamos esta imagen con viajes a otros continentes, puede mezclarse con imágenes de primitivismo, tribus exóticas y estancamiento histórico; una imagen por medio de la cual el subdesarrollo tiene que permanecer en subdesarrollo y los pobres tienen que seguir pobres. Es esta imagen de autenticidad que todavía está muy viva en las sociedades occidentales. Obviamente la realidad es bastante diferente y no hay que olvidar que la autenticidad es algo visto a través de los ojos de los humanos, mientras las cosas y fenómenos siempre son como son con o sin autenticidad.

Cosas que eran originales y reales en un área determinada estaban amarradas al lugar, dependiendo de las características geológicas y geográficas de la región. No solo en las sociedades Occidentales, pero en casi todas partes del mundo los cambios sociales y económicos afectan la estructura de las sociedades mismas y lo que es típico de un lugar es cada vez más difícil de definir. La noción de atado a un lugar ha dado cabida a la idea de atado al tiempo. Nosotros tenemos una noción de que fue autentico durante los años treinta, pero es bien posible que futuras generaciones podrán verlo en forma distinta.

Adicionalmente, existe una tendencia a que los vínculos históricos desaparezcan. Bajo la influencia de las tendencias de globalización, entre otras, muchas cosas tienden a parecer más o menos lo mismo. Lo auténtico debe tener un elemento histórico y algo único al mismo tiempo, pero cuando estos son incorporados en una gran masa de cosas, no hay nada mas único sobre ellos y no podemos llamarlos auténticos.

La autenticidad debería unir elementos histórico-culturales con elementos de identidad. Pudiera haber elementos histórico-culturales que están tan distanciados de nuestras percepciones que ya no pertenecen más a nuestra identidad. Por otro lado cosas o fenómenos pueden ser formadas recientemente, por lo que aún no forman parte de nuestra historia cultural. Por lo tanto podemos encontrar autenticidad en la línea límite entre lo histórico-cultural y la identidad.

Vemos el turismo reflexivo como una actividad donde el turista toma un punto central y su vivencia de experiencias es el foco específico de lo que llamamos turismo. Todo se trata del consumo de Calprim sobre una base voluntaria en un área que es diferente del entorno del hogar del turista y el tiene que pasar la noche ahí. Eso se llama turismo. Esto significa que la pregunta que es auténtico en turismo tiene que estar unido con la pregunta de si un turista puede obtener Calprim de esto o si esto dirige a una experiencia única y auténtica o no. Este vínculo entre autenticidad y experiencia es un hecho para nosotros e incluso podemos considerar que la autenticidad es un medio para alcanzar el punto de experimentar. A este respecto podemos distinguir tres enfoques en turismo:

Autenticidad relacionada al objeto:

autenticidad objetiva se relaciona a lo original, lo que significa que una experiencia auténtica depende de que si el original es genuino o no. Un ejemplo: un baile folclórico puede ser considerado real, pero cuando los bailarines son de una región diferente, no lo es.

Autenticidad relacionada al símbolo:

se refiere a la autenticidad proyectada en objetos o situaciones a través de los mismos turistas u organizaciones de viajes en base a expectativas, preferencias, fantasías, creencias, etc. Hay diferentes versiones de autenticidad para el mismo objeto. Este tipo de autenticidad es simbólico y que tan real es un objeto, está directamente relacionado a que tan real es la experiencia del turista.

Autenticidad relacionada a la actividad:

la autenticidad existencialista se relaciona al estado auténtico de existir como persona. Esto puede ser enriquecido con actividades turísticas. Este tipo de autenticidad puede tener algo que ver con la autenticidad de un objeto, pero no necesariamente. Por ejemplo, al ir de pesca uno puede relajar su propia Ser, así convirtiendo la experiencia en algo auténtico para el interior de la persona.

Cuan complicado es el tema de la autenticidad muestra de dentro de un objeto o una situación también hay diferentes niveles de autenticidad:

Autenticidad material – conserva el objeto mismo

Autenticidad conceptual - conserva su intención

Autenticidad contextual - conserva su entorno

Autenticidad funcional – conserva su funcionalidad

Estos cuatro niveles no pueden ser aplicados al mismo tiempo. Para tener un carro antiguo rodando por las calles significa autenticidad funcional, pero las partes del motor tendrán que ser reemplazadas algún día, entonces la autenticidad material no puede ser garantizada. Uno puede poner el carro en un museo, pero ya no tiene la autenticidad contextual. En otras palabras, vemos una ruptura con el pasado, con lo que una cosa o un suceso no puede ser exactamente el mismo en el presente a como fue en el pasado.

 

Guate flowers

En Guatemala la gente se visten como siempre con o sin turistas; es parte de su herencia cultural.

Una población local puede disfrazarse con vestimenta tradicional cuando llegan los turistas y en este caso no lo llamamos auténtico; los locales se convierten en una atracción turística – una fuente de Calprim secundaria para ser preciso. Más, si los turistas aún sienten que tienen algo de experiencia auténtica, podríamos llamar a esta situación como autenticidad simbólica. Sin embargo, si los locales usan estos trajes de todas formas, con o sin presencia de turistas, obviamente podemos llamarla autenticidad objetiva e incluso parte de una herencia cultural.

Autenticidad y Calprim

El acto de experimentar, o el consumo y proceso de Calprim, solo es posible cuando hay una razón para el turista de consumirlo. Por esto introdujimos el concepto de fuentes de Calprim, las que dividimos en cuatro tipos diferentes. Dos de ellos, la fuente de Calprim principal y la fuente de Calprim secundario, están dirigidos especialmente al turista. Han sido desarrollados específicamente para los turistas o ya existían y se les ha otorgado la infraestructura necesaria, tales como calles, hoteles o tiendas de recuerdos. Las fuentes que están hechos especialmente para turistas con la intensión de crear experiencias auténticas para ellos, a menudo hacen uso de lo que llamamos “autenticidad teatral” queriendo decir con esto que una atracción turística ha sido montada solo para la experiencia del turista. Esto es difícil de evitar muchas veces, y tenemos que darnos cuenta que el punto focal es la posibilidad que la experiencia del turista es auténtica (autenticidad simbólica).

Un Canopy tur (fuente de Calprim secundaria) es vendido como una vía para acercarse a la naturaleza y especialmente para tener una oportunidad de ver la flora y la fauna a nivel de copa de árboles. En la práctica sin embargo, los turistas lo experimentan más como una atracción de feria de diversiones buena para una saludable dosis de adrenalina, más que como una forma de observar la naturaleza.

Otros tipos de atracciones que son fuentes principales o secundarias son llamadas la “historia reciclada”, tales como espectáculos históricos en un castillo antiguo. Cuando es bien ejecutado, puede producir tremendas experiencias a los turistas, por lo tanto, lo podemos llamar auténtico, pero obviamente es también una autenticidad simbólica. Otro caso es el de una iglesia antigua. Hoy en días muchas iglesias y catedrales son atracciones, llegando a ser fuentes de Calprim para una experiencia histórica, mientras su función original como lugar de oración parece haber desaparecido. ¿Cuán autentico es esto? La iglesia sigue siendo iglesia, pero es usada con otros propósitos. El elemento histórico-cultural aún permanece, pero la identidad probablemente no, desde que la iglesia ha sido puesta al mismo nivel que un museo. La autenticidad conceptual ya no existe. Sin embargo, hay mucha gente insistiendo que mientras el turista tenga el sentimiento de una experiencia auténtica, debemos verla como tal. Si esta experiencia va a tocar realmente el interior de la persona o que tan profundas serán las raíces del resultado de esta experiencia, permanece dudoso.

Otra muestra de esto son los impresionantes fenómenos naturales, un volcán o una catarata, por ejemplo, los cuales se relacionan con los verdaderos momentos “wow” que los turistas pueden experimentar. El resultado final de esta confrontación entre turista y fenómeno provoca una cierta sensación de insignificancia, por así decirlo, ante el objeto en sí, la cual llega a tocar las fibras más internas del ser, lo que a su vez crea el tipo de recuerdos y experiencias que luego calificamos como perennes e inolvidables. El elemento histórico, la singularidad, el valor simbólico, así como el grado de identidad que el fenómeno tiene dentro de la región, aunado a las experiencias previas que los turistas puedan tener, nos indican que estamos tratando con fenómenos realmente auténticos, los cuales usualmente se etiquetan como Fuentes de principales de Calprim. A pesar de que estamos hablando de una autenticidad objetiva, lo que comúnmente suele suceder es que muchas de las organizaciones de viajes, las guías para viajeros, así como la información proveniente de la red, proporcionan información focalizada acerca del fenómeno, creando de esta manera un panorama que se relaciona mas con la posible autenticidad de la experiencia que obtiene el turista que con la autenticidad real de la fuente misma. Un alto nivel de expectativas puede obstaculizar la ingesta de Calprim, en el sentido de que los turistas no valoran la cascada como un fenómeno en sí mismo, sino que la evalúan de acuerdo al grado de expectativas que de ella puedan tener. Tenemos entonces una genuina y autentica catarata (autenticidad objetiva) pero los turistas la percibirán como si su autenticidad estuviese directamente relacionada con lo que ella simboliza (autenticidad simbólica). Generalmente pensamos en imágenes materiales cuando se trata de las expectativas y las subsecuentes experiencias que de las fuentes primarias y secundarias se derivan. Los turistas suelen tener una idea más o menos formada acerca de lo que van a observar y experimentar, y al llegar el gran momento en que han de confrontarse con el fenómeno real y concreto, el resultado puede tornarse mejor o peor, y la experiencia final, por lo tanto, es tan, o menos autentica, de lo originalmente esperado.

Con las Fuentes de naturaleza incidental y las Fuentes de Calprim compartido la historia es otra. Un turista que cruza un país con un auto rentado tendrá la oportunidad de observar aspectos de la vida local para donde que quiera que mire. El hecho de nos estemos refiriendo a circunstancias normales de la cotidianeidad de esos lugares hace que estas pierdan su carácter de unicidad y autenticidad. ¿Qué autenticidad puede haber en el hecho de observar a una madre ir de compras con su pequeña hija? Obviamente ninguna. A los turistas les gusta ver a los pobladores locales en el desempeño de sus labores habituales, pero las experiencias resultantes de este ejercicio no pueden ser consideradas como auténticas.

Hay, sin embargo, otros factores en juego. Cada pueblo o villa en el mundo tiene, de cierta manera, sus propios colores, olores y sonidos que le caracterizan y diferencian del resto, aunque los componentes individuales que conforman el panorama completo puede que no sean auténticos del todo. ¿Qué hace que un poblado francés sea tan diferente de uno chileno? El consumo sostenido durante cierto periodo de tiempo de Calprim puede darle la oportunidad al turista de ir más allá del simple procesamiento de imágenes individuales, logrando así, formarse un panorama general a partir de la sumatoria de las partes, el cual ingresara en su memoria como la atmosfera histórico-cultural que singulariza un lugar especifico. Ahora bien, ¿qué hace que los franceses sean tan típicamente franceses y los chilenos tan típicamente chilenos? En este caso se trata de las fuentes de Calprim compartido, y de la cantidad de Calprim que hayan sido consumidos, lo que puede llevar a experiencias más especificas y duraderas, debido, en parte, al lapso más prolongado de tiempo, así como al mayor grado de dificultad en la ingesta de Calprim. Es evidente que tanto los viejos con boinas vascas jugando al ‘jeu de boules’ en una plaza francesa, así como un grupo de ‘Guasos’ actuando en su ‘media luna’, son auténticos, pero al mismo tiempo son, también, componentes de un cuadro mucho mas grande.

Al hablar acerca de la atmosfera de un lugar, al igual que del panorama total que este representa, debe de quedar claro que nos estamos refiriendo a imágenes de orden mental, las cuales se han nutrido de la información descriptiva que el turista ha recibido. Las imágenes mentales son de naturaleza más predominante en aquellos turistas que viajan de forma individual o en pequeños grupos, que en aquellos otros que lo hacen en grupos grandes y homogéneos. Es comprensible que no todos los turistas sean susceptibles a este tipo de percepción, ya que cada individuo “lee” e interpreta la atmosfera de un lugar a su propia manera. Cuán bien puedan los turistas observar el entorno (consumo de Calprim), qué patrones expectativos hayan establecido y hasta qué punto estén dispuestos a tratar de experimentar con nuevos olores y sabores, dependerá del interés individual de cada uno de ellos. Hay muchos turistas que viajan a un sitio atraídos únicamente por las fuentes primarias de Calprim, a tal punto, que una vez ahí, no ven (o no pueden ver) prácticamente nada de lo que les rodea. Un ejemplo de esto es cuando un turista ingresa a un bosque nuboso con la firme intensión de ver un ave Quetzal, pero es tanto el interés y el deseo por lograrlo, que prácticamente no repara, ni se sentirá atraído por nada de lo que se encuentre a su alrededor, y no habrá prácticamente, por lo tanto, ingesta calórica alguna. Hacia el final del día será más importante saber quienes pudieron ver el ave y quienes no, estos últimos se sentirán decepcionados, tendrán la sensación de haber “perdido el día”, no teniendo en cuenta el hecho de que tuvieron la oportunidad de caminar por entre uno de los bosques nubosos más hermosos del planeta.

Además de las expectativas formadas a partir de las imágenes mentales, los turistas cuentan con cierta información, recopilada de antemano, acerca de la atmosfera y el carácter típico de un lugar. La mayoría de las fuentes primarias y secundarias son visitadas en base a imágenes materiales y expectativas predeterminadas, no siendo así para con aquellas fuentes que proporcionan Calprim compartido o incidental. Existe únicamente un grupo de turistas que se desplazan motivados por las imágenes mentales y estas últimas fuentes: los mochileros, quienes habitualmente se sienten atraídos por la atmosfera o la buena fama de un lugar, moviéndose según los encuentros casuales o las fortuitas circunstancias que se presenten a lo largo de su viaje.

Lo anterior también puede aplicar para aquellos viajeros que se apoyan en un elemento obligatorio a la hora de tomar la decisión de viajar, como por ejemplo, la abuela que se desplaza a otro país para conocer a su nieta recién nacida y que durante su estancia, en medio de todo el apoyo y soporte que está ofreciendo en la casa de su nieta, desee ver algo del entorno del sitio en donde se halla, convirtiéndose, así, durante unos pocos días, en una turista, como lo será también aquel erudito invitado por una institución, que igualmente querrá visitar algún sitio interesante del que ha oído hablar, durante el tiempo libre que le quede entre las charlas o talleres que ha venido a impartir. Este tipo de viajero puede estar más abierto a disfrutar del ámbito histórico y cultural de la localidad, pero se diferencia del resto de los turistas en la poca cuantía de imágenes materiales y patrones de expectativa que trae consigo, por lo que costosamente sabrá que esperar de un sitio en particular, así mismo, y por lo anterior, no reclamara ser tratado como un turista y su comportamiento no será el de un típico “cliente” mas. Hay una gran diferencia cuando los turistas que visitan una misma zona están ubicados en el extremo psicocéntrico de la escala que mide el estilo de vida de los turistas en el destino vacacional. Lee mas sobre la escala de estilo de vida del turista en http://www.tourismtheories.org/?cat=105&lang=es

Los turistas que se ubican en el lado psicocéntrico de la escala tienen poco chance de obtener experiencias a partir de las Fuentes compartidas de Calprim ya que en su escogencia de destino le dan poca importancia a todo aquello que sea autentico o que tenga un valor innato, u adquirido, para la población local. Los turistas más idealistas, ubicados en el lado aloceéntrico de la escala, muestran un marcado interés

Fuentes Principales y Secundarias Fuentes Compartidas e Incidentales
Fuentes de Información Información Focalizada Información Descriptiva
Patrones de Expectativas Imágenes Materiales Imágenes Mentales
Expectativas del Turista Muchas Pocas
Escala de Idealismo Bajo al lado alocéntrico, Alto al lado psicocéntrico. Alto al lado alocéntrico, Bajo al lado psicocéntrico.
Organizaciones de Viajes Experiencias Controladas Sin control
Autenticidad Simbólica Objetiva /Existencialista
Objetivo Turístico Sentir, hacer Aprender, ser

Esta separación en dos grupos muestra los extremos de cada uno, y como en cualquier actividad humana, la mayoría de los casos se hallan en algún sitio intermedio de la tabla. Este esquema nos ayuda a tener una visión más clara acerca de cómo los turistas confrontan y experimentan las diferentes fuentes de Calprim, desde la primera información que de ellas reciben, hasta la autenticidad de la experiencia adquirida.

La autenticidad está anclada a la sociedad. La vida normal diaria no puede ser considerada auténtica ya que no es única (todos los días lo mismo…), pero es un argumento que afirma que todo lo que los turistas experimentan como auténtico debe ser considerado como tal. La discusión no termina aquí. Debemos entender que todo aquello que para los pobladores locales cae dentro del rango de “rutina”, a los ojos de los turistas puede tener carácter de autenticidad. Lo mismo puede ocurrir en el sentido contrario: aquellas cosas que para los locales están impregnadas de un alto grado de valor y autenticidad dentro de su sociedad, pueden pasar totalmente inadvertidas para los turistas. Diferentes visiones y realidades pueden jugar su rol al mismo tiempo en referencia a los mismos objetos o fenómenos. En mi libro “El Turista y la sostenibilidad” hice referencia a la imagen de una mujer con balde de agua en su cabeza, que pasa con su contoneo suave. El flash de una cámara fotográfica la hará titubear por un momento, pero ella continuará su paso. El turista se voltea satisfecho con su fotografía auténtica. Algún día ¿Se dará cuenta él de cómo la escasez de agua influye en la vida?

 

Balde de agua

Para un turista una foto auténtica, pero para la señora la vida diaria solucionando sus problemas de agua. Dos mundos y dos realidades.

 

La autenticidad y las organizaciones de viajes.

El concepto de turismo reflexivo que aquí presentamos coloca al turista como eje central de dicha actividad, e inclusive va más allá, al afirmar que el instante en que se experimenta el momento “wow” representa el evento nuclear de la misma. Debemos tener en cuenta, por lo tanto, que las organizaciones de viajes darán su mejor esfuerzo para movilizar a los turistas hacia aquellos lugares en que la ingesta de Calprim sea lo más cercana a lo deseado, pero nada más, prácticamente la mayoría de organizaciones, una vez cumplido este propósito, dan por concluidos sus servicios, pero de hecho, es precisamente en este punto cuando el turismo realmente comienza: al ingerir los visitantes las calorías de primer impacto, procesarlas y convertirlas en experiencias

En el caso específico de los turistas podemos dividir la totalidad del proceso vacacional en cuatro etapas:

La etapa informativa y de motivación – en el país de origen del turista.

La etapa de recolección de información complementaria, ultimación de detalles y confección de posibles reservaciones – también desde el país de origen.

La etapa de viaje hacia el destino, oportunidad de conseguir información más especifica y/o hacer más reservaciones, primera toma de Calprim.

La etapa de visita y uso de infraestructura (hoteles, transporte, etc.), acceso a las distintas fuentes de Calprim, experimentación de circunstancias o fenómenos y, finalmente, el regreso a casa.

Una vez en el país de origen el proceso comienza de nuevo, ya sea surtiendo de información a potenciales nuevos viajeros hacia el mismo destino visitado, o iniciando los preparativos de viaje para el próximo periodo de vacaciones.

Se puede leer más sobre las vacaciones en http://www.tourismtheories.org/?cat=87&lang=es

El trabajo de las organizaciones de viajes se centra únicamente en una parte del ciclo en parte debido al hecho de que la mayoría de los turistas, mas del cincuenta por ciento, no acuden a ellas en su país de origen ni en el destino vacacional. Durante sus vacaciones los turistas desean ver todo aquello que valga la pena de ser visto y que además, de ser posible, sea autentico. Las organizaciones de viajes que se hallan en el país de origen del turista desempeñan un papel importante al informar acerca de estos sitios y fenómenos de interés, además de ofrecer a los clientes la posibilidad de hacerles llegar hasta ellos. Esto funciona especialmente para aquellos viajeros potenciales ubicados al lado psicocéntrio de la escala de idealismo turístico. La oferta de servicios, ofrecida por los organizaciones y sus sucursales, girara, la abrumadora mayoría de las veces, alrededor de las fuentes primarias y secundarias de Calprim, adicionalmente, tanto los agentes como los operadores de viajes, estarán atentos a los deseos y demandas de los turistas, a fin de ajustar sus ofertas de acuerdo a los nuevos gustos y tendencias.

Existen organizaciones de viajes tanto en el país de origen del turista (agencias de viajes, operadores de tours o portales en la web) como el país de destino, donde encontraremos agencias locales, pequeños operadores, y obviamente hoteles y atracciones, que trataran de contactar a los viajeros de forma directa y sin intermediarios.

En lo que a autenticidad se refiere, la mayoría de organizaciones se concentran en aquella de carácter simbólico, por lo que centran su atención en aquellas cosas y fenómenos que pueden llevar al turista a tener una experiencia autentica. Las organizaciones pueden hacer uso de las fuentes de Calprim ya existentes, o simplemente crearlas para tal propósito. En ambos casos se trata de fuentes primarias y secundarias. La mayoría de las fuentes ofrecidas serán descritas como auténticas, principalmente para lograr captar la atención de los turistas, otorgándoles a estas un valor simbólico, en otras palabras, crean una bonita historia alrededor de ellas con el propósito de arrojar  alguna luz acerca de su unicidad histórico-cultural. En fin, no se trata de si la atracción es realmente auténtica, o de si logrará crear una profunda emoción en la interioridad de los turistas, sino, simplemente, de que se asuma como tal.

Desde el punto de vista de las organizaciones de viajes podemos describir las fuentes principales y secundarias de Calprim como la relación existente entre los visitantes, el objeto o fenómeno en sí mismo y la imagen que se presenta de la misma. Es importante, por lo tanto, ver que las atracciones turísticas ofrecidas por las organizaciones de viajes únicamente ofrecen a los turistas la oportunidad de ingerir Calprim, y que esto es posible gracias a la relación tripartita entre humanos, cosas y el valor simbólico de estas últimas. Esta relación, que eventualmente llevara al turista a consumir dosis de Calprim con sus subsecuentes experiencias, está parcialmente controlada por las organizaciones de viajes.

 

ossewagen sp

La autenticidad simbólica: la historia que se cuenta sobre los medios de transporte del pasado tiene que generar alguna experiencia auténtica.

Estas observaciones serán suficientes, por ahora, en lo que a fuentes principales y secundarias se refiere. Lógicamente, las organizaciones cumplen con otras muchas funciones además de las ya descritas. Ahora echemos un vistazo a lo que sucede con las fuentes de orden incidental y compartido.

Cuando las organizaciones de viajes recurren a fuentes compartidas la situación cambia bastante, ya que estas no tienen un dueño específico, además de que son bastante difíciles de definir y determinar. Hacer uso de estas fuentes – creando imágenes que los turistas puedan asociar – no es una tarea sencilla. Anteriormente mencionamos, que para el caso de estas fuentes de Calprim, se deberá tratar, principalmente, con turistas que se encuentran ubicados en el lado alocéntrico de la escala de idealismo turístico, y para los cuales, factores como la auto-realización juegan un papel muy importante.

Hay un número cada vez mayor de operadores turísticos que tratan de incorporar a este tipo de fuentes en sus programas y paquetes. Hay casos obvios, como el de las grandes ciudades, en donde las fuentes compartidas son más fáciles de “vender”. París, por ejemplo, tiene una atmosfera especial y característica, y muchas personas han visto u oído algo al respecto. Lo mismo puede decirse de muchas otras ciudades, siendo este el tipo de imagen mental evocativa que las organizaciones de viajes buscan transmitir a los turistas potenciales. En este caso las fuentes compartidas son fáciles de explicar y ofrecer a los turistas que cuando se brindan mezcladas con fuentes de Calprim secundarias. Otro bonito ejemplo de cómo estas fuentes compartidas se dan a valer por sí mismas lo vemos en el caso del turismo rural comunitario.

Bajo la presión que el desarrollo sostenible impone sobre países vemos una tendencia por incorporar cada vez más proyectos turísticos locales con la intensión de darle a las poblaciones locales la oportunidad de incorporarse dentro del desarrollo turístico. Dependiendo de las circunstancias, a los turistas se les ofrecen recorridos de un día, algunos con pernoctación incluida, en los que los que tienen el chance de vivir la cotidianeidad de los pobladores locales al convivir con ellos, compartir sus alimentos y aprender acerca de sus problemas diarios y la manera que tienen de solventarlos. En este caso estamos lidiando con objetos que poseen una autenticidad legítima, así como las actividades colaterales que de ellos se derivan, las cuales son igualmente auténticas, y que brindan a los turistas la oportunidad de enriquecer su ego y obtener una buena dosis de auto-realización. Aquellos ubicados en el lado izquierdo de nuestra escala de idealismo se hayan fuertemente atraídos por este tipo de experiencias. Estas experiencias son, primero que todo, de naturaleza social y están basadas en una comunicación de doble vía con la población local. Muchos turistas seleccionan esta variable vacacional tomando como base en esto último.

Seguidamente esta el nivel de elaboración de imágenes mentales, así como la asimilación de imágenes materiales a fin de elaborar un panorama completo, el cual puede ser enriquecido con imágenes adicionales adquiridas posteriormente. La experiencia que el turista busca tiene que ver con el estilo de vida local y del cual puede copiar ciertos elementos. Es el tipo de experiencia que permite al turista dejar de sentirse como tal; deja de ser “el cliente” por un momento, ya que inclusive tendrá que hacer su propia cama.

Experimentar cosas nuevas es muy importante para los turistas, pero no tantas tampoco, ya que si carece de los marcos referenciales pertinentes puede sentirse asustado ante la abrumadora novedad de estas.

El turismo rural no es un plan vacacional completo por sí mismo, sino que se mezcla con un tipo de turismo más tradicional que incluye, por supuesto, la visita a las fuentes principales de Calprim. Las organizaciones de viajes buscan una forma diplomática de resaltar las partes exóticas y diferenciables del turismo rural y tratan de hacer esta diferencia claramente reconocible a través de imágenes conexas. Las campañas publicarías tienen lemas tales como “usted regresara sintiéndose como un peruano más” en el caso de un operador que ofrece planes vacacionales de turismo rural en el Perú, o también las hay que proclaman que “usted no puede dejar el país sin hacer amigos.” En la actualidad la mayoría de los operadores turísticos hacen hincapié en el hecho de que este tipo de turismo rural permite a las comunidades locales prosperar de manera justa y sostenible.

La autenticidad en el turismo interno

Lo que hemos mencionado hasta el momento refiere al turismo internacional e intercontinental. Adicionalmente los viajeros que andan dentro de su propio país se pueden llamar turistas también. La diferencia entre turistas y viajeros nacionales no está nada clara y existe un área gris entre los dos tipos. En este caso específico y tomando en cuenta que estamos hablando desde el punto de vista de la autenticidad, podemos distinguir entre los viajeros/turistas que viajan a una región dentro de su país más o menos similar a su lugar de origen o van a zonas bien diferentes de punta de vista étnica, socio-cultural y lingüística, como es el caso de los áreas de indígenas en América Latina, África o Asia. El primer grupo es lo más grande y pensamos específicamente en el éxodo de las habitantes de las ciudades grandes hacia las playas o áreas interiores dentro de su propio país durante el verano. Este tipo de turistas saben que se puede esperar y conocen el destino. La mayoría sale a vacacionar para divertirse y son pocos los turistas que toman su tiempo para actividades de aprendizaje o de auto-realización.

En cuanto a la autenticidad se refiere depende mucho en el tipo de destino. Cuando está acostumbrado al turismo de masas (una playa por ejemplo) es poco que quedó que se puede etiquetar como auténtico, sin embargo los turistas no lo piden tampoco.

En el caso de los pueblos pequeños, donde se encuentra lo auténtico en más abundancia, puede ser que el turista busca efectivamente la cosa típica de la zona. Además una población local tiende a compartir sus costumbres más fácilmente con paisanos que con extranjeros. En cualquier forma, la autenticidad no juega un papel importante en este tipo de turismo nacional.

Hay un caso diferente para el segundo grupo, cuando las fuentes de Calprim compartidas juegan un papel dominante para los turistas que viajan dentro de su propio país a zonas culturalmente completamente diferentes. En este caso hay muchas similitudes con el turismo internacional, pero existen diferencias también.

La provisión de información dentro de su propio país tiende a ser más accesible para compatriotas y mucho más amplia. Existen más posibilidades de organizar su propio viaje y viajar simplemente a una región y arreglar su hospedaje en el destino mismo. Los sistemas de comunicación normalmente son más baratos y con un acceso más fácil.

El porqué de un viaje a zonas completamente distintas dentro de su propio país es más o menos similar al razonamiento del turista internacional. Por la misma razón suponemos, en que se refiere a la autenticidad, el turista local tiene interés en lo auténtico, pero en luz de la experiencia cultural de su propio país. Se queda dentro de las fronteras de su país y el interés de este tipo de turista refiere a la cultura de sus compatriotas.

La autenticidad juega un papel fundamental en este caso y forma una de las motivaciones principales de viajar a zona culturalmente distintas dentro de su propio país. En este caso también podemos poner el turista en la escala de Estilo de Vida al lado izquierda. Sin embargo hasta qué punto los temas como la auto-realización y la autenticidad existencial juegan un papel en este caso no queda claro. Nuestra impresión es que con este tipo de turismo existe un elemento fuerte de aprendizaje y además el deseo de tener contacto con estos compatriotas.

La ayuda económica a estas poblaciones puede formar una motivación del viaje u otra caso es el esfuerzo de preservación de una cultura frente al efecto aplastadora de la globalización. En otras palabras no es solamente la experiencia auténtica que el turista busca, sino también la conservación de esta autenticidad sin la vista tradicional de que los pobres tienen que permanecer pobres para ser auténticos.

Este caso demuestra claramente una diferencia con el turismo internacional, aunque turistas internacionales podrían tener una motivación similar y mostrar interés en la conservación del legado socio-cultural de un lugar.

Otra área gris en términos de las diferencias entre el turismo local e internacional es el caso del turismo de los países vecinos. A base de la proximidad física los turistas de los países vecinos pueden mostrar características más similares a aquellos de los turistas locales, que a los característicos de los turistas internacionales. En muchos casos entre países vecinos es poca la barrera lingüística.

Anti-autenticidad

Para finalizar este artículo sobre la autenticidad en el turismo deberíamos mencionar lo que es más o menos contrario de ella. Existen lugares en este mundo que carecen de vínculos históricos y culturales, aun menos de algún tipo de identidad que les defina y diferencie del resto de sitios similares. Son los llamado “no-lugares”, fieles representantes de un fenómeno que empezó a diseminarse alrededor del mundo a partir los años setenta del siglo pasado y los cuales, a menudo, son vistos como el símbolo de la globalización moderna. Una muestra de estos sitios son los modernos y enormes aeropuertos, los “shopping malls”, asi como los hoteles de las grandes cadenas hoteleras internacionales. Estos establecimientos estan diseñados y construidos de forma tal que cualquier persona, sin importar nacionalidad, etnia, cultura o religión, se pueda sentir confortable y relativamente segura en ellos, ya que están estructurados con base en componentes de fácil identificación universal. Estos lugares están siempre asociados con el consumo o los negocios y, por lo general, transmiten una sensación de lujo y elegancia. Aquí las personas (turistas o viajeros) no van a tener ningún consumo de Calprim, y por lo tanto, una casi nula oportunidad de generar recuerdos, aun menos algún tipo de interacción social con sus iguales.

El aspecto más interesante de estos lugares es su contraste con lo que hemos escrito hasta el momento sobre la autenticidad: los lazos culturales e históricos vinculados en el tiempo a personas y lugares, la identidad propia; los olores y colores típicos de un lugar, las costumbres de la gente y la conexión con su tierra, el significado del sol y la luna, así como las creencias que de estos elementos de derivan.

Durante la primera parte del siglo veinte las estaciones de ferrocarriles, por ejemplo, fueron edificaciones de cálido diseño y notable arquitectura, por lo que son, hasta el día de hoy, lugares de interés turístico, en tanto que las estaciones modernas parecen ser iguales en cualquier parte del mundo: estructuras de metal, vidrio y concreto.

No es necesario que nos extendamos más con el tema de la anti-autenticidad o dilucidar porqué estos sitios se desarrollaron paralelamente a la aparición del turismo de masas, actividad económica que también entro en escena a inicios de los setenta. Basta mencionar la existencia de estos hoyos negros en el universo cultural.

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