Por mucho tiempo el turismo vacacional se encuentra controlado por el pensamiento netamente económico y las investigaciones sociológicas. En esta página web se mantiene una visión más balanceada: los turistas mismos y el encuentro con su destino vacacional. Los turistas toman lo que se les ofrecen y lo usan para sus propios propósitos; son precisamente estos propósitos los que nos interesan y más que 25 artículos en esta página web tratan de eso: el turismo de los turistas. Agregué un artículo nuevo sobre "el cambio climático" dentro del rubro "Turismo" (julio 2020).

En febrero 2020 agregué un artículo nuevo en el rubro "Turismo" con el título "La Fenomenologia y el Turismo".

El Calentamiento Global: Mitos, Hechos y Preguntas

Todos los derechos son del autor Marinus C. Gisolf. Se prohíbe la reproducción total o parcial sin mención de la fuente

El presente artículo fue desarrollado en conjunto con P. Dercksen, Mcs.; M. Th. Baayen, Mcs.; F.van Sluijs, Ir. cuyas contribuciones aportaron enormamente a la calidad y el contenido del artículo.

1. Introducción

El presente ensayo sobre el tema del calentamiento global y los cambios climáticos en general, nació a raíz de una confusión creada por una serie de publicaciones con contenidos contrarios, políticas ambientales ambivalentes, acuerdos internacionales cuestionados, y ciertas teorías con sus seguidores y sus detractores, lo que nos deja en un estado de no saber a quién creer ni lo que está pasando en este mundo. Las temperaturas de la atmósfera parecen que están subiendo, lo que la mayoría de los científicos, expertos en general, políticos y la gente de la calle, han podido apreciar durante los últimos 50 años o quizás mucho más atrás. El clima cambia continuamente, lo que es uno de los pocos aciertos en una materia sumamente confusa, sin embargo el porqué de dicho incremento, y más específicamente, hasta qué punto el ser humano puede influenciar las temperaturas en la atmósfera por un incremento o una disminución de la producción del CO2 (dióxido de carbono), abre una discusión amplia y a veces vehemente. Como parte de una serie de conversaciones sostenidas con amigos que tienen diferentes intereses en este tema, llegamos a la pregunta ¿Cuán importante es el papel del ser humano en el cambio climático? En búsqueda de respuestas a esta pregunta, empezamos una investigación propia de lo que se puede encontrar en el Internet sobre estos temas y que resultó en un camino de descubrimiento lleno de sorpresas, intrigas, manipulaciones, hasta un punto en que parece claro que no existe una explicación ni solución sencilla, sino un sistema climatológico que es no-lineal, caótico y retroalimentado, lo que hace que sea casi imposible pronosticar el clima de mañana.

 2. Los temas más discutidos

Se pueden dividir los temas más relevantes acerca de la problemática climática en cuatro ejes, y de seguido elaborar una síntesis (se mencionan solamente las páginas Web más relevantes):

 2.1 El clima y el calentamiento climático

El primer tema es del calentamiento del clima de la Tierra, y para ser más exacto, cuánto es, su desarrollo y el porqué del mismo. Durante el holoceno, cuando terminó la última glaciación (hace unos 12.000 años), entró el planeta en una época interglaciar con temperaturas que paulatinamente están subiendo, sin embargo, no siguen una línea recta, sino que muestran altas y bajas (Mayewski et al., 2004 ). Por ejemplo en Europa hubo un período más caliente durante el imperio romano, luego una pequeña edad de hielo entre 1300-1400, y luego hubo picos alrededor del 1650, 1770 y 1850 (D.J. Easterbrook) .

Los factores que contribuyen a los cambios del promedio de las temperaturas globalmente, forman un conjunto bien complicado relacionado con la Tierra y el universo. Aquí se pueden mencionar las manchas solares, cambios en el ángulo del eje del planeta hacia el sol, los corrientes termales de los océanos, reflexión de la radiación en la superficie de la tierra o los gases invernaderos, entre otros (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, 2004).

Además, el clima representa un sistema no-lineal, caótico y retroalimentado que, por su alto grado de complejidad, dificulta los pronósticos exactos, o sea, todavía faltan muchas piezas de este rompecabezas.

Lo que queda claro, es que las variaciones en la temperatura de la Tierra y su atmósfera, tienen muchas causas y no dependen solamente de las concentraciones de CO2, sino que están reguladas por una serie de factores que pueden servir como retro-alimentadores positivos o negativos, cuyas influencias son difíciles de calcular. Por ejemplo, la función del vapor de agua y las nubes, todavía está sujeta a investigaciones, igual que los factores relacionados con la nieve y el hielo. Otro ejemplo es el papel que cumplen los océanos en el transporte de calor entre los dos polos (AMOC por sus siglas en inglés en el Atlántico y el PDO en el pacífico), y cuya influencia parece ser subestimada en relación con su influencia en el clima y los cambios de las zonas climatológicas, incluyendo los polos mismos. A pesar de que se han medido temperaturas más altas en el aire de los polos, el verdadero problema no es ese, sino las temperaturas de las corrientes marinas, veamos por ejemplo el resumen presentado por Judith Curry, 2017.

En relación con los océanos, también están los fenómenos del Niño y la Niña, que han tenido influencias fuertes sobre el clima en ciertas zonas del planeta (Piskozub, J. and Gutowska,D., 2014).

Las razones existentes detrás de los cambios en temperatura y en el comportamiento general del clima, no están claras tampoco. El glaciólogo suizo Schluchter (Preusser,F.; Graf, H. R.; Keller, O.; Krayss, E. & Schlüchter, C., 2011) mostró que durante el holoceno se han experimentado importantes variaciones en temperaturas. En el caso de los glaciares, descubrió que su longitud ha estado sujeta a variaciones, y hasta experimentado cambios en los límites de su vegetación arbórea, (ver Schlüchter).

Lo que se puede establecer entonces, es que el clima sí cambia, que sí existe una tendencia de calentamiento y que estos datos no muestran nada nuevo, porque en el largo pasado del planeta se han experimentado cambios bastante más drásticos. Luego de estos puntos generales sobre el clima, seguimos con la aparición del ser humano en el escenario.

 2.2 El clima y el ser humano

El segundo tema de importancia trata del grado en que el ser humano por sus acciones puede influenciar en el clima, y en qué medida y niveles lo hace. La deforestación o los elevados niveles de las emisiones de CO2, son dos ejemplos en que el ser humano parece tener una influencia directa sobre el desarrollo del clima. La cuestión del papel que tienen las emisiones del CO2, se han estudiado por más de cien años y específicamente desde los años ochenta del siglo pasado se ha aumentado dicho interés, no solamente por parte del sector científico, sino también a niveles políticos (ver sección 2.4).

Repasando una parte del extenso cuerpo de publicaciones acerca del calentamiento global, se nota que la discusión alrededor del efecto del CO2 domina los debates, las opiniones y la polémica. La influencia de este gas con efecto invernadero ha sido discutida, primero que todo, por su grado de influencia, luego, por sus fuentes de emisión y la contribución de cada una y, finalmente, por la forma en que el tema del CO2 es utilizado a niveles políticos y económicos (ver sección 2.4). El efecto invernadero ocurre porque los gases de efecto invernadero permiten que la luz del sol (radiación de onda corta) atraviese la atmósfera. La tierra absorbe la luz solar, se calienta, y después re-emite energía por medio de radiación infrarroja y de onda larga. La última sale y es absorbida por los gases de efecto invernadero en la atmósfera. Por tanto, ésta se calienta, reemitiendo radiación de onda larga en todas direcciones. Parte de ella retorna a la superficie de la Tierra, sin embargo, dicho efecto contribuye más que todo al calentamiento de la atmósfera, mientras que la energía que se acumula en la superficie de la tierra está sujeta al proceso de convección del aire superficial, que la hace subir a las capas superiores de la atmósfera. El aire calentado permite también el aumento del contenido de vapor de agua, que funciona como retroalimentación positiva que a su vez permite un aumento adicional de la temperatura. Por otro lado, cuando el aire húmedo sube al nivel donde se presenta el punto de saturación, se inicia la precipitación, que favorece la pérdida de energía y reducción de la temperatura. Por lo anterior, se cuestiona si este proceso produce una retroalimentación positiva o no. En primer lugar, es importante medir y monitorear los cambios de la temperatura de la atmosfera. Las distintas superficies de la Tierra (húmedas y secas) tienen sus propias características. El agua del océano se calienta lentamente en el tiempo, en tanto que las superficies secas se calientan más rápidamente, sin embargo, pierden la energía inmediatamente cuando la fuente del calor –sol o aire caliente-desaparece.

Aparte del CO2, hay más factores que influyen, de una u otra manera, en el desarrollo del clima, como es por ejemplo el vapor de agua, que forma una mayor parte de los gases invernaderos y cuya presencia en la atmósfera depende, entre otros, de los bosques existentes en el planeta. El calentamiento urbano es otro factor que juega su papel, sin embargo, faltan datos e investigaciones más profundas para precisarlo. Como se ve, son bastantes los factores que influencian el sistema climático a muchos niveles diferentes, como es el caso de los corrientes oceánicos mencionados anteriormente. Lo que queremos saber es cuán grande es esta influencia humana sobre el sistema climático y, sobre todo, si el ser humano con sus actuaciones puede influenciar en el clima.

2.3 El ser humano y el clima

El tercer tema que surgió de aquellas búsquedas y conversaciones, es la forma en que la intervención humana influencia en el clima (influencia antropogénica), y además en qué medida el ser humano puede cambiar sus influencias negativas o positivas sobre el clima, y más específicamente, sobre el calentamiento global, a pesar de que no siempre queda claro cuáles son sus efectos ni sus consecuencias. Lo que queda patente, es que este tema abre el camino a otra discusión sobre la influencia de las actividades humanas sobre el medio ambiente. Parece que en los medios de comunicación, a veces se mezcla la noción del ambiente con la del clima y – peor todavía – se sugiere una relación directa entre los dos, cuando lo cierto es que cualquier influencia del clima sobre el ambiente, y viceversa, es indirecta, pues se trata de sistemas no lineales que son objeto de una retroalimentación constante.

Para empezar, está el asunto del CO2, que tiene influencias deseables y que al mismo tiempo puede ser dañino. El CO2 es de importancia vital para la vegetación y fauna en general, y un aumento de su contenido en la atmósfera ayuda al crecimiento de las plantas y explica parcialmente el porqué del aumento global de zonas verdes durante las últimas décadas. El CO2 producido por las actividades industriales, forma una parte de los llamados “gases invernaderos”, de los cuales el vapor del agua es el más importante. Los efectos de dichos gases sobre la atmosfera, también forman una parte del complejo sistema climático que actúa en el planeta. Durante los últimos 400.000 de años (que incluye 4 épocas glaciales), el contenido del CO2 estuvo alrededor del 280-300 partes por millón (ppm), lo que es bajo tomando en cuenta que el mínimo para asegurar la vida es de 150 ppm. (ver detalles). En períodos anteriores fue bastante más alto.

Además, se debe tomar en cuenta que para la horticultura, por ejemplo, lo ideal sería un contenido de por lo menos 1.000 ppm. Ahora el nivel es de 400 ppm. Una parte de la discusión acerca del papel del CO2 es hasta qué punto es el responsable del aumento en la temperatura global. Ya en 1896 el científico Arrhenius calculó que cuando el contenido de CO2 se multiplica por 2 (q226), el aumento de la temperatura global podría ser de un grado y vea Lewis, N. y Curry, J.A. (2014).

Todavía falta mucho por investigar para saber realmente cómo funcionan estos sistemas, y al mismo tiempo, se debe tomar en cuenta que las emisiones humanas suman más o menos un 4,5% de toda la circulación del CO2 en el globo. Luego, generalmente se subestima la importancia del vapor de agua, más que todo para manejar la temperatura en las superficies de la Tierra, por lo tanto, la deforestación causa un tremendo daño al manejo hídrico del ambiente (Yale School of Forestry and Environmental Studies) July 24, 2018 (ver detalles).

Los países, obviamente, tienen que reaccionar a la amenaza que significa el cambio paulatino del clima, el cual demanda medidas preventivas como consecuencia del mismo. Las medidas que se pueden considerar conciernen el incremento del nivel del mar (donde también juegan las fuerzas tectónicas), largos períodos de sequía, un exceso de lluvias o un aumento en la fuerza de los huracanes, a pesar que según el IPCC su frecuencia se ha disminuido un poco. El incremento de urbanizaciónes a nivel mundial podría jugar un papel importante y podría afectar al clima más que los niveles del CO2 solos.

Las razones detrás del porqué de estos tipos de climas extremos, pueden ser de variada índole (Atmospheric, Oceanic and Planetary Physics, Department of Physics, University of Oxford, Oxford, United Kingdom). Igualmente, no se tiene certeza de si estos esfuerzos globales por disminuir la emisión de CO2, al final tendrán efectos positivos o no.

 2.4 El clima de la Tierra y el clima según el ser humano

El cuarto tema es de diferente índole, y se refiere a las actitudes, decisiones y políticas de las diferentes sociedades respecto al cambio climático y el manejo del medio ambiente. Gran parte del debate sobre los cambios climáticos no se trata tanto de hechos científicos y datos verificables, sino que gira alrededor de temas políticos y económicos, la planificación al corto y mediano plazo y, más que todo, sobre la influencia del ascendente financiero al momento de la toma de decisiones. En otras palabras, para que la información generada por los científicos sobre el clima llegue al público en general, debe pasar por una serie de filtros relacionados con nociones políticas, intereses financieros o el manejo de la opinión pública, y que pueden causar una distorsión, cambio u omisión de información.

Por ejemplo, Maurice Strong advirtió que se necesita un cambio hacia estilos de vida cuyos patrones de consumo sean menos dañinos para el ambiente. El mismo Strong fue el primer presidente del Programa Ambiental de las Naciones Unidas (UNEP por sus siglas en inglés) y los tres temas principales de este programa fueron la polución del aire, la terminación de los recursos fósiles y el papel del CO2. De allí nació el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, conocido como IPCC por su acrónimo en inglés, fundado en 1988 y cuya misión es proveer al mundo de una opinión objetiva y científica sobre el cambio climático, sus impactos y riesgos naturales, políticos y económicos, así como las posibles soluciones respuestas. Por lo tanto, desde su principio la tarea del IPCC fue generar información específica para ayudar a la toma de decisiones con respecto a los cambios del clima y la influencia de la actividad humana en ellos. En 2007, el premio Nobel de la Paz fue otorgado a partes iguales entre IPCC y Al Gore.

El IPCC es primero que todo una organización política, y sus informes están basados en las contribuciones de muchos científicos de alto nivel, pero con el transcurrir de los años muchos de ellos se dieron cuenta que fue poco el material que se usó directamente en los informes publicados. Fue una de las razones por las que el IPCC fue criticado, y en el 2010 se produjo una investigación dirigida a corregir la capacidad de mantener la transparencia y la cobertura de un amplio rango de enfoques científicos, junto a sustanciales mejoras en el procedimiento, a fin de minimizar errores en el futuro.

Durante los últimos cincuenta años, después de la publicación del “Informe del Club de Roma” (q189), que nos advirtió sobre la problemática del medio ambiente y el calentamiento global, se han publicado una serie de pronósticos sobre algunos acontecimientos en el desarrollo del planeta que no fueron del todo acertados, como por ejemplo el caso que los combustibles fósiles, que se suponía empezarían a escasear a partir del año 2020 (q227).

Otro ejemplo son las cifras publicadas por el IPCC, que tienden a ser más altas que aquellas reportadas por distintas universidades alrededor del mundo . En concordancia con los informes anuales del IPCC, se cambió el término Calentamiento Global por el Cambio Climático, con énfasis del papel del ser humano en ello. O sea, se convirtió la problemática del clima en un asunto que concierne a todos y no solamente a la industria pesada, las guerras o el uso exagerado de automóviles.

Creció así un movimiento cuya misión fue crear una conexión directa entre el medio ambiente y el clima, dando a entender que los dos están fuertemente influenciados por las acciones y actividades del ser humano. El eslabón que tenía que vincular el clima con el medio ambiente, fue más que todo el CO2, que se usó como principal causante del calentamiento global, pero que al mismo tiempo podría ser controlado por el ser humano. Para tal propósito, el mundo necesita de billones de dólares para que inviertan, entre otras cosas, en neutralizar, o al menos disminuir, las emisiones del CO2. Desde hace muchos años, la mayoría de organizaciones internacionales, tanto a nivel político (ONU, UE) como a nivel financiero (BM, FMI) han dado prioridad exclusiva a toda iniciativa relacionada con el cambio climático, tanto que incluso se habla de una “crisis climática”. Lo que se enfatiza en el manejo de esta supuesta crisis, es la capacidad de reacción ante los efectos de la crisis, así como a las malas prácticas e ineficiente manejo de los seres humanos desde el siglo diecinueve. Se trata, entonces, del manejo de riesgo y de daño, de los sistemas de alerta temprana, de la adaptación y la capacidad de recuperación, entre otros, para justificar las inversiones que requiere este sistema financiero mundial para asegurar su continuidad. O sea, se abre un panorama de influencias financieras y políticas con un interés directo en el asunto del CO2 en todas sus facetas, y que suelen interpretar los resultados de las investigaciones científicas a su conveniencia.

 3. El Calentamiento Global: Mitos, Hechos y Preguntas

Nuestras búsquedas por el Internet, nos han conducido por caminos complicados a través de sistemas no lineales, caóticos y retroalimentados, lo que hace cualquier pronóstico del comportamiento del clima en el futuro, sea una tarea sumamente difícil. Se investigó la relación entre el clima y el calentamiento global, luego la influencia recíproca que existe entre el clima y las actuaciones humanas, y también la forma en que se ha utilizado esta enorme cantidad de información que aparece en los medios de comunicación, en las redes sociales, tanto a niveles políticos como económicos, entre otros.

Existe una serie de argumentos a favor y en contra de las diferentes aproximaciones para abordar los temas relacionados con el cambio climático. A continuación, un resumen por puntos de nuestros resultados más importantes:

1. Parece obvio que el clima cambia por ser una condición inherente a su sistema; en esta era interglaciar hay una tendencia al ascenso de las temperaturas globales, a pesar de que en los últimos mil años han existido fluctuaciones en las temperaturas, por razones que aún se desconocen.

2. Aparte de este aumento moderado en la temperatura (dentro de un rango de 1-2 grados C. durante los últimos 100 años), se puede esperar un aumento más grande. El interrogante es si el aumento del contenido del CO2 en la atmósfera (de un nivel de 280 ppm a finales del siglo diecinueve, hasta un de 400 ppm hoy), contribuye significativamente al aumento en la temperatura global. Nuestras investigaciones nos indican que sí existe una influencia en este sentido, pero en forma muy moderada, más que todo porque no existe una relación directa, sino que su influencia está sujeta a la concurrencia de una serie de otros factores – una situación típica para un sistema no-lineal. Además, el CO2 es solamente uno de varios otros gases invernaderos.

3. La influencia humana sobre el clima existe, más que todo a nivel de las emisiones de gases como el CO2, pero además por el manejo de los bosques y la deforestación-reforestación, aunado a la polución de las aguas o el aire, y, en general, por el manejo del medio ambiente, que concierne primero que todo a la calidad de vida del ser humano y que tiene, luego, su influencia en el clima, aunque por la complejidad del sistema climático esta influencia no queda bien definida ni en términos de efectos, ni de consecuencias. Es importante resaltar que el clima es una cosa, pero sus consecuencias para el medio ambiente encierran en sí una problemática diferente.

4. Queda establecido que los resultados científicos obtenidos por diferentes universidades alrededor del mundo, no apuntan claramente en una sola dirección, sino que se prestan para distintas interpretaciones, lo que inicialmente conduce a debates dentro del mundo científico, y que luego se prestan para múltiples interpretaciones políticas, económicas, populistas o ambientalistas, dependiendo del interés de quienes las interpretan. Relacionado con este tema está la enorme grieta que se abre entre las interpretaciones políticas y el desarrollo de las investigaciones científicas independientes. Podría ser una coincidencia que en una época de post-capitalismo con estructuras de poder cambiantes, tengamos un aceleramiento cambio climático, pero todo parece indicar que esta coincidencia es arreglada y que concuerda con las metas de una reactivación económica. Según la organización independiente Inteligencia Climática (CLINTEL) no existe una emergencia climática, y subraya la importancia de que la ciencia climática debe ser menos política, mientras las políticas climáticas deben ser más científicas.

Hemos expuesto una serie de hechos y observado una serie de mitos en el sentido de lo que el público en general cree sin tener fundamento, sin embargo, nos quedamos con más preguntas que respuestas. Una de ellas tiene que ver con las reacciones o respuestas de parte de las diferentes religiones o grupos religiosos, frente al calentamiento global. Hasta donde sabemos, hay poco en el Internet respecto de las posiciones oficiales de líderes religiosos, referente a las posibles medidas que se pueden proponer a nivel global para remediar los efectos de los gases invernadero. A ese silencio, se le une una abierta falta de interés en el tema, por parte de los dos países más poblados del mundo: La República Popular de China y la India. A nivel de Internet, al menos, no se ha notado ninguna campaña masiva para enfrentar el calentamiento global, mientras que sí se notaron extensos programas dirigidos a un manejo más sostenible del medio ambiente. La importancia de estas dos observaciones, es que apuntan al término “global” y hasta qué punto esto se refiere al mundo entero o si está restringido al mundo Occidental, vinculado a su vez a un sistema neoliberal-capitalista.

Ahí está el interrogante sobre las influencias político-económicas que nos lleva a más incertidumbres. Ahora, si tomamos en cuenta la pandemia del COVID-19 al principio del año 2020, y las consecuencias profundas que han conllevado para todas las economías en el mundo, debe quedar claro que los grandes jugadores en el tablero mundial, tales como los EEUU, la UE, Rusia o la República Popular de China, no darán mas prioridad al cambio climático, sino que se enfocan en salvar sus economías del colapso. También debe quedar claro que salvar el medio ambiente y apoyar un desarrollo sostenible donde se combate también la pobreza, el hambre y el racismo, entre otros, quedará relegado a posiciones inferiores en la agenda. Es el mundo en desarrollo – el tercer mundo – quien sufrirá más, y es obvio que va a necesitar de los enormes préstamos ofrecidos por el primer mundo.

Parece que la urgencia por frenar el cambio climático va a disminuir, pero lo que debiera realmente preocuparnos a todos nosotros, es el medio ambiente y su desarrollo sostenible, que no pueden seguir subordinados al desarrollo económico, sin que esto no solamente dañe seriamente el medio ambiente, sino también, hasta cierto punto, el clima del planeta.

El presente artículo fue desarrollado en conjunto con P. Dercksen, Mcs.; M. Th. Baayen, Mcs.; F.van Sluijs, Ir. cuyas contribuciones aportaron enormamente a la calidad y el contenido del artículo.

» Este sitio no es comercial y no genera ingresos, por lo tanto se agradezca a las personas que lo usan activamente (trabajadores en turismo, estudiantes o académicos) por hacer una donacion, pequeña o simbólica como sea, por medio del botón DONATE (sistema Paypal) al final de esta página «

Deja un comentario


− 6 = 2